En todas las organizaciones conviven dos organigramas.
El oficial, el que aparece en las presentaciones, lleno de cajitas y jerarquías.
Y el real, que se dibuja con cafés, chats, favores y esas personas que saben conectar áreas como nadie.
Ese segundo organigrama es el que estudia el Organizational Network Analysis (ONA). Y lo curiosamente casi nunca coincide con lo que dicen los papeles.
Un caso de ejemplo
Imagina una pyme tecnológica de 80 empleados. Sobre el papel, los problemas eran claros:
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Rotación alta en soporte.
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Onboarding lento: los juniors tardaban meses en adaptarse.
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Perfiles en la “zona gris” del desempeño: cumplían, pero sin destacar.
Con esos datos, lo lógico parecía exigir más métricas o revisar contrataciones.
Pero al aplicar el ONA, la fotografía cambió por completo:
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Un empleado de soporte, con peores métricas, era en realidad el puente natural entre técnicos y comerciales.
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Dos trabajadores sin cargo de liderazgo eran los mentores invisibles de los recién llegados.
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Un programador considerado “plano” resultó ser el nodo central al que todos acudían para desbloquear problemas.
Lo que parecía bajo rendimiento era valor crítico que no aparecía en los indicadores tradicionales.
Ventajas prácticas del Organizational Network Analysis
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Onboarding acelerado: reconoces a quienes integran mejor a los nuevos.
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Gestión de rotación más inteligente: anticipas riesgos si alguien clave se va.
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Evaluación del desempeño más justa: se mide también la colaboración y la influencia.
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Equipos más eficaces: se diseñan no solo por skills, sino por capacidad de conectar áreas.
En definitiva, el Organizational Network Analysis convierte lo invisible en estratégico.
¿Cuándo conviene hacerlo?
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Menos de 20 empleados: no aporta demasiado, la red es evidente.
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A partir de 30–40 personas: ya es difícil intuir las conexiones sin datos.
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Entre 50 y 100 empleados: el ONA se convierte en herramienta clave para retener talento y diseñar la organización.
Y no hace falta empezar con software caro. Con encuestas sencillas y un buen Excel puedes obtener un mapa muy esclarecedor.
👉 El ONA es la radiografía que muestra quién colabora fuerte en tu empresaç, quizá de otra forma, pero muy comprometida.
En una Pyme Tecnológica, puede ser la diferencia entre anticipar un problema o enterarte cuando esa persona ya no está.
¿Y tú? A quién señalaría un ONA en tu empresa como “capitán de vestuario”?





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